Hace unos pocos días, visitamos la Fundación Cruz Blanca y les pudimos realizar esta entrevista:

Beatriz Rubio Sevilla: “Nosotras nos centramos en conocer a la mujer que está ejerciendo, y no sólo eso, también a sus hijos, a su familia, a su pareja… A SU REALIDAD”

El día 18 de abril de 2016, en la sede de la ONG en Madrid, nos entrevistamos con Beatriz Rubio Sevilla, en la que podemos calificar de una entrevista agradable y sincera en la que nos han mostrado muchas verdades que no conocíamos. Hemos podido hacer preguntas sin ningún problema, ya fueran sobre el trabajo que realizan o bien fueran sobre su vida. Sin lugar a dudas fue una entrevista sin nervios, y aunque con alguna interrupción, una conversación muy fluida; en la que también aportó en el tema de personas drogodependientes mucho Lola, quien nos explicó como empieza el proyecto, tanto a escala nacional como en Madrid.

Elegimos a Beatriz para hacer nuestra entrevista ya que es una persona que desde el momento que sabíamos que íbamos a centrar nuestro proyecto en trabajar con la Fundación Cruz Blanca, nos ayudó en todo lo que necesitamos. A parte de eso, es una persona con experiencia que elige trabajar de esta manera y no se queda en la oficina sino que también lleva su trabajo a la práctica en la calle e incluso en sitios que, personalmente a mí no me resultan cómodos ni al mencionarlos.

Para comenzar la entrevista, si le parece bien, nos gustaría empezar a hablar sobre un tema al que no hemos centrado mucho la atención desde nuestro proyecto, ya que preferimos centrarnos en las mujeres que ayudáis. ¿Con qué fin y cómo se comienza el proyecto de prevención de drogodependencias en entornos vulnerables?

– Como mediadora estoy informada de en qué consiste este programa pero creo que os va a poder contestar con más claridad mi compañera Lola, que lleva más tiempo y controla mejor, cuándo y cómo empezó este proyecto.

Lola entra al despacho, tras las presentaciones previas, le reformulamos de nuevo la pregunta para situarle.

– El programa comenzó en Huesca como la mayoría de proyectos. Allí el centro de atención del que disponen, está vinculado a la congregación religiosa de los Hermanos Franciscanos de la Cruz Blanca. Ese espacio que tienen para atención y la agilidad en la administración de Aragón con los permisos y demás, les otorga la posibilidad de implantar todos los programas que lleva a cabo la Fundación Cruz Blanca. En Aragón lleva implantado desde 2004 pero, aquí en la capital tan solo lleva desde 2013.

Como la mayoría de los territorios empiezan con el programa Cambalache (prostitución y víctimas de trata), en sus principios iba ligado a este trabajo tan digno como cualquier otro, problemas de drogodependencia. Entonces el fin era intentar ayudar a estas mujeres a evitar ese problema, y también sacarles del mismo.

Ahora para orientarnos más hacia el proyecto más importante que hay en Madrid, ¿qué se lleva a cabo en el proyecto de atención integral a personas prostituidas y víctimas de trata?

– En primer lugar y más importante lo que llevamos a cabo es la mediación con estas mujeres.

¿Por ejemplo a través de su salud, de la detección y prevención del VIH?

– Sí, en efecto ese es una de las razones por la que tenemos entrada en estos sitios, porque les viene bien que repartamos preservativos gratis a cada chica. La mediación no solo consiste en eso, también intentamos mientras se realizan los test de VIH, que nos los proporciona la Comunidad de Madrid al igual que los preservativos, hablar con ellas si fuera posible de su situación, y no solo laboral sino también personal e incluso familiar.

Después de esta primera toma de contacto, recibimos en la sede a mujeres que nos piden ayuda, tanto económica como familiar. Estas mujeres abarcan un amplio abanico de situaciones: jóvenes, mayores, extranjeras, españolas, casadas, solteras, con hijos…

En muchos casos estos hijos están ya buscando trabajo. Nosotros lo que hacemos es recibir a estas mujeres, estudiar su caso y pedir toda la documentación necesaria para satisfacer sus necesidades básicas, aunque nosotros siempre pagamos al arrendatario de la casa, a los distribuidores de comida (tenemos algún convenio con supermercados…). Tras satisfacer estas necesidades lo que hacemos es intentar ayudar en el resto de problemas, ya sea buscando otros trabajos para ellas o sus hijos, enseñándoles a cómo ahorrar, a cómo deben hacer los contratos para que no les timen, y muchas más talleres de formación de los que disponemos.

También trabajamos con otras ONGs para que nos sea más fácil derivar personas a cursos, exteriores a la Fundación, de formación.

¿El dinero con el que financiáis estos talleres y proyectos, de dónde provienen?

– La financiación que recibimos, viene principalmente del IRPF, pero también recibimos ayudas de fondos públicos y donaciones de entidades privadas.

A parte de la detección precoz del VIH, ¿qué medios de sensibilización y de mediación lleváis a cabo fuera de la oficina cuando estáis en las labores de voluntariado?

– Nosotras salimos con las voluntarias dos veces por semana, los lunes por la noche a clubs de alterne y los miércoles por la mañana a pisos. El ir acompañada de una voluntaria nos da mucha seguridad. Al haber tan poca concienciación de lo que es y de lo que se sufre ejerciendo la prostitución, a nosotros las voluntarias nos sirven también de medio de sensibilización, ya que ellas lo comentan en su entorno. También ir a dar charlas a colegios, nos ayuda en esa concienciación y como no, vuestro proyecto también nos servirá para que la gente vea parte de la realidad que vemos nosotras haciendo este trabajo.

¿Hay hombres en el voluntariado?

– Ahora mismo no, son todas mujeres. Pero hace poco me ha llegado un currículum de un chico. Es complicado que una mujer vea a un hombre como una figura positiva, pero es muy importante que se les haga ver que no todos los hombres pagarían por acostarse con ellas, que son infieles, que son unos maltratadores, que también hay hombres que se preocupen por ellas y las traten fin sin ningún fin sexual.

Como dijiste antes, hay muchas situaciones y muy diferentes, aunque no se hable tanto de esto, ¿también habrá hombres que ejerzan la prostitución no?

– Por lo que nosotras conocemos de otras ONGs con las que trabajamos, sí que hay prostitución masculina, y se dan en su mayoría en saunas de Chueca. Supongo que las situaciones no serán las mismas, pero es verdad que en ese caso, los clientes vuelven a ser hombres. También habrá clientes que sean mujeres pero por lo que conocemos, no hemos visto tal caso.

Supongo que ellas se preocuparan por su salud, ¿qué casos soléis encontraros?

– Nos solemos encontrar con casos de drogadicción, y los solemos tratar acompañando a las mujeres a un sitio especializado para que puedan dejar de tomar ese tipo de sustancias. También nos preguntan sobre problemas dermatológicos, que en la mayoría de los casos se deben al estrés y también sobre problemas en zonas íntimas.

Personalmente y como licenciada en psicología, ¿qué es lo que te lleva a dedicar, los que son por ahora 12 años de tu vida a trabajar con mujeres ya sea en estas condiciones u otras?

– Bueno, cuando estaba estudiando psicología, tenía claro que quería ir por la rama de psicología social, ya que me gusta apoyar por solidaridad, porque creo que no todas las personas tenemos las mismas oportunidades ya que no comenzamos con las mismas condiciones de vida. Y me refiero tanto a desigualdades económicas como de género.

Hablándonos desde la experiencia, ¿crees que la situación de trata y de prostitución está mejorando?

– No creo que haya mejorado ni que lo vaya a hacer mientras no haya medidas legislativas más efectivas.

No te puedo decir que no haya mejorado o que no mejorará porque no tengo datos que lo demuestren. Lo único que conozco es por la propia experiencia y te aseguro seguimos encontrando situaciones muy precarias y no vemos que disminuyan.

¿Con eso quieres decir que es fácil la trata de blancas y ejercer la prostitución en España?

– Hay más facilidad que en otros países ya que no son suficientes las medidas y tampoco son efectivas.

Pero también he de decir que si que veo más conciencia social ya que, cada vez se dan más noticias sobre estos temas y como la policía desarticula redes de trata y muchas otras cosas. Con todo y con esto no creo que sea suficiente, aunque sí que se ve que va poco a poco, no se llega a notar en los ambientes en los que nosotros nos movemos.